En el último tiempo, las organizaciones Democracia Socialista, Organización Revolucionaria Guevaristas y Diciembre – Colectivo Militante, comenzamos un proceso de vinculación político-estratégica. Después de un largo período de debate y militancia compartida, logramos importantes síntesis superadoras respecto de las construcciones de cada grupo por separado, acuerdos que hoy nos permiten hacer pública la confluencia en una nueva organización.

Buscamos construir esta organización común para aportar de manera más organizada y unitaria a las batallas cotidianas de nuestro pueblo, promoviendo la unidad y la vocación de lucha en defensa de nuestros derechos en cada territorio. Buscamos hacerlo en cada lugar de trabajo, estudio u organización social, como parte de la lucha de lxs trabajadorxs ocupadxs y desocupadxs, del movimiento de mujeres y disidencias, en las resistencias contra la represión estatal y el gatillo fácil, impulsando un arte y una cultura emancipatorios e incentivando el protagonismo juvenil. Lo hacemos también con el compromiso internacionalista de brindar solidaridad activa a los pueblos de Nuestra América y del mundo.

Nos definimos como organizaciones construidas con las herramientas de un marxismo revolucionario no dogmático que considera como una de sus principales tareas la construcción del poder popular. En este sentido es que nos consustanciamos con los debates y las luchas actuales de nuestra sociedad, afirmándonos como una corriente anticapitalista y feminista. Conscientes de la devastación ambiental generada por la voracidad capitalista, también planteamos la urgencia de avanzar hacia un nuevo socialismo que pueda poner freno a la catástrofe ecológica en curso.

A nivel nacional, resulta evidente que nos encontramos en un momento complejo, en el que las principales figuras del oficialismo y la oposición aceleran su derechización, cada vez más alejados de los problemas reales de las grandes mayorías sociales, severamente golpeadas por una crisis social y económica cada vez más brutal.

Esta situación nos exige el máximo compromiso para comenzar a construir una salida política a esta crisis, poniendo en el centro las necesidades del pueblo trabajador.

Sabemos que esto no es sencillo en un escenario como el actual, signado por el cansancio y la desilusión de grandes mayorías sociales, además de por una histórica fragmentación de la izquierda y el campo popular. Construir alternativas políticas no es un proceso lineal, sino que requiere la máxima flexibilidad y apertura teórica y práctica para protagonizar e impulsar reagrupamientos, síntesis y fusiones entre diversos núcleos militantes que, como en nuestro caso, incluso pueden provenir de distintas tradiciones e identidades políticas. Con la mayor humildad y sin autoproclamación alguna, creemos que este proceso de confluencia que encaramos responde a las exigencias de este complejo momento histórico y desde esa actitud abierta y constructiva pretendemos relacionarnos con otras organizaciones y activistas de los más diversos sectores para seguir debatiendo, aprendiendo de otras experiencias y construyendo una alternativa política no sectaria desde la que aportar a las necesidades y luchas populares